
Conversación sobre el psicoanálisis.
Un amigo siempre sale con lo mismo.
Pregunta cuánto me cuesta la sesión,
y se ríe de mi respuesta con la boca torcida.
Hace unos días me dijo:
"Mirá Jimmy, el día que necesites hacer terapiavos llamame a mí que voy corriendo a tu casa,te escucho, te digo las mismas pavadas que tu psicólogo,y de paso me pagás la mitad a mí, dale?
Para eso somos amigos no?"
Todo eso lo remató con una sonora carcajada.
Dejé mi cerveza en la mesa, busqué
una gillette oxidada, afilé mi lengua y le dije:
"Mirá pelotudo, el día que tengas que hacerte
un transplante, vos llamame a mí entonces.Yo voy corriendo a tu casa con un tramontina
y te hago la cirugía ahí nomás, arriba de la mesa,y de paso me pagás la mitad a mí, dale?Para eso somos amigos no?"Primero sonrió, luego se quedó en silencio.
"No es lo mismo loco, nada que ver..." dijo.
En unos minutos se fué sin siquiera saludar.
Me quedé pensando en eso de que no era lo mismo...
¿Será que al tipo no le gustan los tramontinas
y le van los cuchillos de alpaca bañados en plata?